¿Qué libro grueso has esperado para leer?

Hay un tipo de libros gruesos que me interesa: el libro de velador. Así le puse, aunque así no se llama –necesitamos nominar aquello que amamos–. Características: que no requiera continuidad (que esté compuesto por secciones o fragmentos no tan dependientes entre sí), que sea exigente aunque no severo (que si nos llena de preguntas no nos reclame responderlas) y, sabemos, que sea extenso. Los libros velador se comportan como compañeros, pueden estar a la espera por meses, a veces sigilosos, otras estridentes, interrumpen la noche en su justa medida y luego vuelven a esperar su turno. Por ello se introducen en el pensamiento por un tiempo prolongado. Pequeños tratados de Quignard posee todas esas cualidades y una más: se filtra por los géneros literarios, no demanda una categoría, es simplemente escritura. Su intimidad con el lenguaje es tan plena que se vuelve una lectura que deseamos infinita.

Pascal Quignard, Pequeños tratados, México DF, Sexto Piso, 2016, 908 páginas

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